Thursday, September 08, 2005

Un blog es un registro. Un registro toma el formato de una bitácora. Una bitácora es un diario de campo (o de mar, si atendemos a los inventores náuticos del género). El diario de campo es el equivalente textual de esa condición que denominamos “en tiempo real” y que impide o acota la máscara o el vestido porque suprime el margen temporal, con todas sus mediaciones, entre quien escribe y quien lee. Así, las intenciones del primer sujeto quedan mucho más expuestas que en una novela, un informe presidencial o, para ir a los extremos, el célebre Sonnet en yx (168 sílabas, como cualquier soneto francés reglamentario) en cuya manufactura Mallarmé invirtió una buena cantidad de meses: vistiéndolo, escondiéndolo y escondiéndose detrás de frases que de tan inexpugnables se vuelven desoladoramente hermosas.

Intento de respuesta al “¿quién?” que se pregunta Hilda: el desparpajado diarista (o bloguero, o globero), a diferencia del poeta de la mecedora, realiza sus ejercicios de exhibición (esto es, desvestido de maduraciones y correcciones, desvestido de tiempos) ante quien llamaré el forense. Vuelvo al sentido del primer texto que puse aquí: el encueramiento radical necesita a alguien interesado en autopsias o, mejor, en vivisecciones. Ambos, cada uno en una punta del cable, realizan ejercicios de construcción imaginaria: en el blog no te expones a una persona específica, sino a la idea que te haces de tu fisgón. Este, por su parte, no está viendo la merita realidá (esa, ni con webcams), sino saboreando el rastro de una personalidad que, por extremadamente honesta (o impúdica) que sea, por mucho que renuncie a filtros y mediaciones, no puede quitar de en medio la imaginación constructiva de su(s) forense(s).

A riesgo de volverme loco, como el obispo Berkeley, postularé que todo es, en el fondo, una doble ficción narcisista: la del impúdico que quiere darle trascendencia a la menor de sus tonterías (como ésta) por el simple procedimiento de conseguir que alguien la lea, y la de quien hace gala de tal potencia de interpretación que cree descubrir, por los gustos, estilos y preferencias de su objeto de observación, a un ser humano real.

Todo lo anterior es, por supuesto, mentira, porque se refiere única y exclusivamente a una variante del blog: la personal. Pero hay que tomar en cuenta que unos blogs adelante de éste hay otro que promueve acciones contra el cáncer de mama, y en el cual la exhibición de ese padecimiento en una persona específica es un medio , y no un fin en sí.

Antier se me escapó el comentario de Axolotzin –y vaya que se puso nombre de cosa escurridiza--, pero esa participación me pone a dos pasos de descubrir el hipotético propósito de un blog de descubrir(se). En efecto, Axolotzin, aquí empiezo a hallar significativos paralelismos entre la respiración que impone este medio y la presentación de la columna. Tienes, por ello, todo el derecho a imaginar que en realidad yo ya era un bloguero fogueado cuando empecé a publicar los resultados de mis navegaciones, y que hago trampa y trastoco la secuencia de los acontecimientos. Señalo, en mi descargo, una diferencia mucho más importante, entre una aventura y otra, que “el modo de establecer los enlaces que en la columna de La Jornada los pone Pedro Miguel bajo cada uno de los párrafos del tema”: las Navegaciones tienen, a diferencia de esto, una dirección específica, es decir, cuando me siento a escribirlas, sé de antemano a dónde quiero llegar. Aquí, en cambio, no tengo la menor idea y en cada texto que subo voy dejando que el teclado (¿autoescritura?) me diga por dónde. El problema es que no me dice a dónde. Allá son esfuerzos por ordenar (ideas, datos duros, emociones, pendejadas), y aquí, intentos por invocar al desorden. Otra distinción importante que se me viene a la cabeza, ahora que escribo “pendejadas”, es que allá pongo mucho cuidado en las palabras que empleo (no importa que se trate de términos altisonantes, culteranos o inusuales); aquí, en cambio, voy como “me sale”, porque esa fue la manda que me impuse.
Han transcurrido los primeros 30 minutos del jueves. Hasta ahora no he tenido tiempo de familiarizarme con la “máquina” (mover cosas de lugar, subir gráficos, cambiar todo a una tipografía color violeta, qué sé yo) y en un par de ocasiones ya metí las patas por apachurrar botones que no sé para qué sirven. Y por cierto, ¿dónde está Diana, que es la que nos embarcó a todos en esto?

3 Comments:

Blogger eldorado said...

Si el “blog” es un registro, pues registro/registren esto: ¿qué ocurre si el registro es borrado? Por un acto de estupidez –todavía no he logrado establecer si propio o meramente informático y ajeno a mi entendimiento- toda la información que había en el disco duro de mi computador quedó out of blog… Las contadas frases de inicio y desarrollo de varios posibles relatos que ya jamás verán la luz de una tinta impresa ni de un blog impersonal, los datos, artículos, “mamaderas de gallo” (=“tomaduras de pelo”), inconsistencias verbales, sílabas a veces, monosílabos las más veces, remedos de investigación, audacias de noches de insomnio… todo, TODO, en algún lugar de ningún espacio! Así está la cosa ahorita! Mi primera reacción: este trozo para un “blog”. La autoescritura se hizo el hara-kiri. Ay.

8:51 AM  
Blogger Hilda said...

Anoche no podía dormir. Tenía unas ganas inmensas de prender la computadora y escribir muchísimo en mi bitácora, pero me ganó el sueño. Me quedé en la cama pensando que debía invitar a mis alumnos de prepa a sacarse un blog (es una batalla diaria, invitarlos a leer, así que quiero probar con invitarlos a escribir. ya les contaré qué sucedió...) así que hoy les dije: Qué onda... quién tiene un blog aquí? Una manita tímida se alzó y entre él y yo tratamos de definir que es esto del blog para pegarles la curiosidad a los demás.

Me sorprendió mucho que una alumna dijo inmediatamente después de que la manita-tímida y yo terminamos nuestra "definición de blog": AH! PERO ESO ES EXHIBICIONISMO!!

Y yo sólo pude guiñarle un ojo en señal de complicidad: pues claro!

Con Pedro Miguel pienso lo que sigue: sí se trata de una construcción, definitivamente. Una construcción bien artificial. Claro que tomamos en cuenta a nuestros posibles lectores (eso... siempre esperamos que sean muchos) y queremos anticiparnos a lo que verán, a sus opiniones. Es cierto, de alguna forma necesitamos a un "forense" más, aparte del que somos nosotros mismos, no? Ya nosotros somos el primero.
Como el exhibicionista, quien no sería nada sin el otro que lo ve y se da cuenta de lo que está haciendo.

Ahora que, si el fisgón VE o NO ve lo que somos, eso es claro. Tenemos un velo puesto ante los ojos del otro. Y tal vez lo seductor del caso no es quitarnoslo sino que nos lo quiten.

4:43 PM  
Blogger pietro said...

Si mal no recuerdo, Borges escribió que lo mejor de leer al poeta Whitman es descubrir al personaje Whitman, ese mítico ser humano que el lector adivina al leer Leaves of Grass. Por supuesto, Borges y "el otro Borges" estaban plenamente conscientes de esa doble ficción a la que Pedro Miguel hace referencia.

Un experimento mental interesante es imaginar a Borges o a Whitman como blogueros. Se trata de una sugerencia irrisoria, lo sé, pero si Samuel Pepys ha decidido aventurarse a publicar su diario, tras todos estos siglos, ¿por qué no el autor de Leaves of Grass? ¿Y qué adivinaría el cibertranseúnte ocasional de un hombre que escribe desde el Argentina sobre tradiciones escandinavas y bibliotecas infinitas?

Quizás la dificultad del ejercicio estriba en lo siguiente: cuando el artificio principal del literato es el autor del texto, dicho personaje suele no ser un ser humano real. Whitman el mito, y Borges el otro, no son seres humanos reales, sino ficciones tan finas como la invisibilidad de Mallarmé en el Sonnet en yx.

Una pregunta realmente interesante es: ¿cuáles son los distintos usos de los blogs? En Estados Unidos, por ejemplo, muchos blogs se han convertido en instrumentos de difusión de ideas políticas. Otros son fábricas de desinformación pública. (Otros son parte de comunidades de académicos, muchos de ellos disatisfechos con su vida social, pobrecitos.) Y si los blogs tienen utilidad, seguramente hay un interesante conflicto entre ciertos blogs personales y los intereses de grupos de poder, como también hay blogs que benefician dichos intereses. En fin, mucho por explorar...

Bienvenidos a la red. Estaré leyendo con atención y placer. Y un gran abrazo para Pedro Miguel de su primate en Illinois.

12:55 PM  

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