Tuesday, September 13, 2005

Imagen o no imagen

Todavía no puedo creer el miedo que me da este maldito recuadro blanco.

En vista del éxito obtenido con la cuestión de las imágenes, me fui a subir cosas a otro lugar, en donde la catarsis fotográfica es más apropiada. Pero aún me pregunto ¿pierde un blog su esencia si se cambian las palabras por imágenes?

8 Comments:

Blogger Hilda said...

queridos! atención que llega el temible spam!

10:15 AM  
Blogger David Moreno said...

ZAZ...spam...
Me atrevo a decir que la imagen es un complemento de las palabras....

Saludos...

3:23 PM  
Blogger blografía del blog said...

Gracias, ya logré borrar el comentario espamoso y activar la "verificación" para evitar nuevos. Lamento la recurrencia a ese mecanismo engorroso, pero parece que no hay de otra.

4:36 PM  
Blogger Ernesto said...

no, de ahi los photoblogs. ¿cambia la esencia de un libro porque sea ilustrado? ¿una novela no es una novela si tiene ilustraciones, o, como en algunos cómics o en las novelas de Franz Masereel, prescinde por completo de las palabras y usa sólo imágenes? No.

12:11 PM  
Blogger blografía del blog said...

No estoy de acuerdo. En todo caso, habrá que empezar por establecer un rango de “subgéneros”: del blog textual al fotoblog, pasando por el “blog ilustrado” y yo qué sé cuántas más, e ir describiendo cada uno de ellas. Pero un blog construido con imágenes es un objeto visual, y uno fabricado con textos, un objeto textual. Si llevamos, Ernesto, la lógica que propones hasta sus últimas consecuencias, no sólo confundimos el cómic con la novela (que son géneros distintos y distantes, cada uno con sus reglas y su lenguaje) sino que acabaremos afirmando que una novela y su versión cinematográfica son lo mismo.

El hecho de que existan ediciones de El Paraíso Perdido, La Divina Comedia y El Quijote ilustradas por Doré no implica que las imágenes formen parte de esas obras narrativas; son, en cambio, parte de obras editoriales en las cuales conviven (con muy buena fortuna, en los casos mencionados) texto e imagen. Pero ni Milton, ni Dante ni Cervantes, necesitan a Doré, y éste no necesita a los tres primeros. Quien necesitó a unos y al otro, en un momento determinado, fue el editor.

¿Y el blog? En tanto que autoría, es claro que el bloguero puede pegar cualquier cosa, propia o prestada, en el espacio que construye: imágenes, textos, sonido, video. Pero estarás de acuerdo en que un fotoblog y un blog textual desembocan, necesariamente, en dos sintaxis totalmente distintas y en consecuencias, impactos y modos de participación e interacción bien diferenciados.

Es cierto que, desde hace ciento y pico de años, pintores y escritores exploran la incorporación en sus trabajos de elementos textuales y elementos visuales, respectivamente, y que esas inquietudes han desembocado en una fusión de lenguajes patente, por ejemplo, en el arte conceptual y el performance o, desde mucho antes, en Un golpe de dados, los caligramas de Apollinaire, el cubismo, el dadaísmo, las novelas de Alfred Bester o la poesía concreta brasileña. Pero, hasta ahora, la recurrencia al video en el teatro y la danza no eliminan la lógica inherente (teatral y dancística) de esas artes. El cine es cine, la tele es tele y el video, como género o disciplina, no ha terminado de consolidar un lenguaje propio, por más que “ái la lleve”.

Menciono, por último, casos difíciles y ambiguos: La Vuelta al Día en 80 Mundos y Último Round, con mil disculpas, no son novelas, aunque hayan sido escritos por un novelista (precursor, además, del hipertexto, la interactividad y quién sabe qué más). Esa exclusión no pretende, desde luego, negar que ambos sean libros muy hermosos.

Esto va prendiendo. Me congratulo.

9:00 AM  
Blogger poncho said...

No creo que pierda esencia... cambia de esencia. Estaríamos hablado de un nuevo mensaje en un nuevo medio.

El subgénero que se mencionó podría ser el blogmultimedia, donde el sentido que aporta la imagen resulta único e irrepetible. Tu nuevo mensaje, Diana, sería completamente distinto si no expusieras lo visual (mocho, acaso).

No hablemos, de "perder" porque implica decir que la imagen es inferior al texto.

pd. hola a todos (soy nuevo)

7:02 PM  
Blogger Hilda said...

Unos días de ausencia y me topo con una discusión aquí que es la que ocupa mi investigación de maestría. Es una grata sorpresa!
Parece que se trata aquí del viejo debate entre imgagen y palabra en los más antiguos postulados de Simónides o de Horacio.

¿Y qué pasa con la obra de arte doble, en los términos de Blake o Dante Gabriel Rossetti, por ejemplo? (Iconotextos)
¿No queremos configurar nuestros blogs como obras dobles o múltiples?
¿Debemos definir al blog como qué?
¿Es texto, es signo? Texto verbal, texto visual...

El blog permite tanto en su calidad de medio intersemiótico. Yo no creo que pierda su esencia, porque para perderla ésta tendría que ser una! Y yo le percibo varias!

10:10 AM  
Blogger Ernesto said...

Una de las cosas de las que estoy convencido es que los blogs no permiten discutir ciertas cosas (entre varias "voces") con la seriedad y el tiempo necesarios. O sea que no tengo tiempo de contestarte como se debería, blogógrafo del blog. Vaya, que llevo dos tesis profesionales y una a la mitad al respecto. Sólo diré al respecto que "cómic" no es un "género" como lo es la "novela", y que por algo existen lo que se han llamado "novelas gráficas". Tampoco es válido, teóricamente, distinguir entre imagen y texto, ya que desde antes de Roland Barthes ya se discutía la naturaleza textual de las imágenes (nunca la palabra "texto" se limita a lo verbal escrito, jamás). O sea que las imágenes son textos también, conforman textos, y se entretejen (vaya, que "texto" proviene de "textum", caray) con otros signos, ya sean lingüísticos o no (pueden ser musicales o sonoros, por ejemplo). Las letras son grafías, que son imágenes (curioso, que el "word verification" de aquí abajo dice "type the characters you see in THE PICTURE above"; my emphasis). Ya Umberto Eco, en Kany y el ornitorrinco, hace un resumen interesante de teorías semiológicas y hace las distinciones entre sustancia y expresión, que permitirían explicar por qué es posible que los mismos relatos puedan contarse en diferentes medios (a través de música, o danza, o cine, o cómic, o video juego), lo cual ya no nos dejaría "la misma historia", pero bueno, ya Derrida explicló suficientemente la imposibilidad de la mismidad irrepetible.
Que yo sepa, pues, Franz Masereel era un novelista (hay que leer The Sun) que sólo necesitó las palabras para los títulos de sus novelas en grabados. Y bueno, hasta los iconólogos, como W.J.T. Mitchell, ya han dicho cómo "no hay diferencia ontológica entre una palabra y una imágen". Pero de esto ya he discutido yo mucho en muchos lugares, impresos, en vivo y en la red.
Un saludo.

8:27 PM  

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