Friday, September 30, 2005



Las estrellas son la Estigia
Escanografía
De la serie Homenaje a la ciencia ficción

Berrinche y advertencia

No va más. Hago voto de silencio textual y de ahora en adelante me dedico a subir imágenes, aunque estén pinches.

Tuesday, September 27, 2005

(Some more) Verses Written Under a(nother) Picture

Qué pena dan los objetos
cuando su dueño se va:
tristes y desamparados,
colapsan en la orfandad:
se abandonan a sí mismos
y ya todo les da igual.
Así se ven en la foto
que puso Diana Aguilar:
ateridos y confusos,
juntan su infelicidad
un frasco roto, una pluma
que no volará ya más,
un corcho que se reseca
rogando por humedad,
unas píldoras dispersas
sin nadie a quien aliviar
y unos cilindros difusos,
balas o bilés, da igual.
Qué derrumbe, el de las cosas
cuando su dueña se va.

Los de atrás están borrosos
y precisos, los de acá.
Todos llevan su tragedia
con qué clara dignidad.
Qué ganas de conseguirles
una mamá y un papá
que los restañen, los curen,
les quiten la suciedad
los libren de las mordidas
que les da el polvo voraz.
Cómo sufren los objetos
cuando su dueño se va.

¿Cuánto llevan arrumbadas
sobre el plano horizontal?
¿Unos minutos, un año,
dos siglos o qué más da?
Descubro que en esas cosas,
pese a su inmovilidad,
se puede leer la historia
de un largo peregrinar:
Han pasado por la lente,
vienen de la realidad,
y ahora se ven lanzadas
al espacio digital.
Qué tristeza dan las cosas
cuando su dueña se va.

Aquí acaba el homenaje
--“una cosa intertextual”,
diría Hilda— a la foto
que colgó Diana Aguilar.
Pobrecitos los objetos
cuando su dueño se va.

Friday, September 23, 2005


Para bien o para mal, aquí tienen una de mis fotos. No es reciente, pero es de mis favoritas, y es la clase de fotografía que puedo compartir sin sentirme demasiado revelada. Pertenece a una serie titulada "Cosas que pasan cuando te vas", serie que aún está en construcción.

Me gusta la idea de un blog multimedia, en donde la imagen, las letras y hasta los sonidos, jueguen sus respectivos papeles, sin opacar al otro, más bien complementándolo. Acá no se han mencionado los audioblogs, que son otra opción interesante. El dueño del audioblog comparte en cada post uno o varios archivos de audio, y hasta donde tengo entendido, cualquiera puede escucharlos.

A decir verdad, me causa un poco de conflicto que el texto de este post no tenga absolutamente nada que ver con la fotografía. Denme chance, lectores e inquilinos, aún estoy (¿estamos, Pedro?) midiéndole el agua a los camotes.

Thursday, September 22, 2005

Fábrica de espejismos





Esto no tiene que ver (¿o sí?) con los blogs. Los cuatro principales responsables de la seguridad pública del país, acompañados de un visitador amenazado de muerte por el narcotráfico, se dirigían a la prisión de La Palma a apadrinar un nuevo apretón de tuercas contra los ahí recluidos. Pero no llegaron a su destino: murieron en un “terrible accidente”. En las labores de rescate hubo diversión para todo mundo y sólo faltaron los vendedores ambulantes (¿o no faltaron?). El localizador de emergencia de la nave que se estrelló fue hallado a muchos kilómetros de distancia y del helicóptero “no quedó nada”, dijo, horas después, Yunes Linares.

Por la noche, ante un país conmocionado, la Agencia Federal de Investigaciones invitó a los muchachos de la prensa a cubrir el ameno operativo de rescate de Rubén Omar Romano, con conferencia de prensa in situ, sí: las buenas noticias también son noticias.


A veces pienso que el foxismo está queriendo imitar la simulación de realidad que ocurre en la película Matrix, y que hace correr el software correspondiente en una
Commodore 64.

Tuesday, September 20, 2005

Corte de caja

Asunto personal o colectivo;
desnudo que cobija y embellece;
carne cruda o guisado que se cuece
tras un manto discreto y selectivo.

Lector incierto; sin embargo, vivo;
imagen para nadie que estremece;
Así es el blog, según lo que parece:
puente difuso, texto fugitivo,

instante detenido de un enredo
donde fluyen lo que es y lo que ha sido,
unión de lo durable y la basura.

No se me ocurre más. Tal vez Quevedo
nos aporte una pista y un sentido:

Lo fugitivo permanece y dura.

Monday, September 19, 2005

Re-viviendo

Cierto, muy cierto, don Pedro. Esto estaba más muerto que mi entusiasmo por la administración foxista. Pero bueno, finalmente aquí estamos, en un intento por dar respiración boca a boca (¿tecla a tecla?) a este blog.

Cuando comenté este proyecto con el coordinador de Clon, se entusiasmó mucho. Y entre las cosas que hablamos estaba la oportunidad que la internet, y en especial el blog, ofrecen a cualquiera de expresarse. Expresarse en todos los sentidos, porque Toño me comentaba el caso de un investigador que prefería subir sus artículos a su blog, en vez de estar esperando a que se lo publicaran, pues generalmente, el artículo ya estaba caduco cuando lograba ser impreso.

Estaríamos hablando entonces, de un medio no sólo de exhibición o encueramiento emocional, sino también de un instrumento de difusión en distintas áreas. Estoy segura de que todos aquí hemos estado en el blog de algún poeta sin editor.

Creo que lo más fascinante del blog no es sólo la libertad de autor -y lo pongo así, porque en este momento no se me ocurre un término mejor-, sino la capacidad de retroalimentación que provee. Como ya han notado, las letras no son lo mío, pero puedo hacer una analogía con las fotografías. Como dueña de un foto-blog, no debo esperar a estar en una galería para que mi trabajo sea visto y apreciado. Cierto, hasta ahora no ha caído ningún obrero de la imagen serio en mi fotolog, pero no es necesario. A mí me basta con saberme vista, y ni hablar de lo que me produce un comentario como éste, que me han dejado en una de mis últimas fotos:

no se, pero las cosas que me gustan mucho a veces me hacen llorar, y esta foto me da ganas de llorar, es tan bella!
me eriza!
gracias por hacerme sentir tantas cosas :)

Nunca me habían dicho algo así sobre una fotografía hecha por mí. Aún ahora, no puedo poner en blanco y negro lo que palabras como éstas me hacen sentir. No lo sé, pero supongo que para cualquier escritor amateur, la experiencia debe ser parecida. Esto es una de la razones por las que agradezco al ejército gringo haber inventado internet. Creo que es lo único que agradezco al ejército gringo, en realidad...

Sunday, September 18, 2005

Frase del otro día

Pues no vivieron. México y el blog han estado bastante muertos en estas fechas.

Thursday, September 15, 2005

Frase del día



Vivan los héroes que nos dieron Patria.
Vivan los blogs.
Viva México.
Viva México.
Viva México.

Tuesday, September 13, 2005

Imagen o no imagen

Todavía no puedo creer el miedo que me da este maldito recuadro blanco.

En vista del éxito obtenido con la cuestión de las imágenes, me fui a subir cosas a otro lugar, en donde la catarsis fotográfica es más apropiada. Pero aún me pregunto ¿pierde un blog su esencia si se cambian las palabras por imágenes?

palimpsesto.

(Del lat. palimpsestus, y este del gr. παλ μψηστος).
1. m. Manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente.
2. m. Tablilla antigua en que se podía borrar lo escrito para volver a escribir.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

¿Cambio de tema?

El delicioso título de blog del que nos informa Hilda, "papel máquina", me evoca otra posibilidad, la del palimpsesto, ese tatatarabuelo de los monitores informáticos de hoy en día. Si fuera un gramo más protagónico de lo que soy, les contaría ahorita mismo (otra encueradota) la historia de mi fascinación por las computadoras, que nació de una práctica literaria de adolescente (ALT + CTRL + BARROS).

Pero dejaré el relato para otra ocasión, porque éste no es mi blog personal, sino un experimento como a 16 manos, ojalá que más, así que por ahora prefiero centrarme en la implicación de papel máquina y palimpsesto. Con ese asunto variamos de tema (lo cual es bueno) y entramos ya no al de la materia (esencia, contenidos, fondo, significado) del blog sino al de su presentación (apariencia, formato, significante, forma, empaque). A estas alturas de la posrelatividad tardía, cualquier niño de primaria sabe ya que es peligroso meterse a dibujar fronteras en el terreno resbaloso que separa (¿los separa?) el fondo de la forma, sobre todo después de que "el medio es el mensaje" (McLuhan), "en política, la forma es fondo" (¿Reyes Heroles? ¿Seguros?) y "form follows function" (¿Louis Sullivan o Frank Lloyd Wright?), para citar a los (pos)clásicos; sin embargo, mi cerebro jurásico no es capaz de eludir esas viejas categorías cuando realiza un rudimento de indagación sobre casi cualquier cosa, y mientras tanto, y a la espera de propuestas mejores y más rigurosas, se me ocurre transitar por ahí.

Observación al margen, y cito del comentario de Hilda:
¿Cuántos seres blogueros se esconden en la ficción? Se inventan una "persona" (en la más antigua acepción) que toma control de lo escrito y sin querer proclama "la muerte del autor". Ese personaje se vuelve multidiscursivo, adquiere autonomía.

¿Alguien había leído antes una descripción más con(pre)cisa del Subcomandante Marcos? Nomás cambien "seres blogueros" por "seres guerrilleros", y ya está.

Y ya metidos en cosas que tienen que ver con armas y consignas, propongo que efectuemos sobre Diana un bombardeo de mensajes con el siguiente texto: "¡Fooo-tos! ¡Fooo-tos! ¡Fooo-tos! Y si cumple con nuestra reivindicación, cambiemos el slogan por "¡Teeex-tos! ¡Teeex-tos! ¡Teeex-tos!"

Atentamente,

Candidato a Míster Balcón.

Monday, September 12, 2005

Agregado

Uno es en los otros. Uno no puede renunciar a la incubación en los demás de proyecciones de sí mismo. Uno que no le importa a los otros es un simple organismo en trance de extinción, un despojo abandonado a las calles, un Robinson Crusoe haciéndose puñetas insulares mientras mendiga la atención de un loro, de un perro, de una palmera. Hay en nosotros una glándula aún no descubierta (es un decir) que secreta un jugo de comunicación, una hormona que nos impulsa a hablar, a escribir, a pronunciar discursos, a seducir, a predicar, a actuar, a dejar signos y trazas por todas partes, a mostrar, a marcar el teléfono, a posar ante la cámara, a pintar en telas y paredes de caverna, a redactar guiones de cine, a bailar, a meter pedazos de papel en una botella y lanzarla al mar, a componer en Photoshop, a implorar, a dar órdenes, a gesticular, a tatuarse, a enviar memoranda, a extrañar a los muertos (un muerto es aquel de quien podemos estar seguros que no nos prestará atención nunca), a desear con toda el alma convertirnos en un surco de la palma de la mano de la persona amada, a criar hijos (un hijo es aquel que va a recordarnos siempre), a importunar al marmolero con retoques incesantes en nuestro proyectado monumento funerario, a imaginar y construir páginas web y blogs como éste. Tal vez ahí radique la diferencia entre la raza humana y especies más humildes, o menos necesitadas de reconocimiento.

Sunday, September 11, 2005

Pésames, hallazgos, consuelos...

1. Pésames
1.1. A Diana, por sus quebrantos digestivos y molares
1.2. A la Locombiana, por el irreparable fallecimiento de su disco duro
1.3. A Hilda, por su insomnio

2. Hallazgos
Mal que bien, los que escribimos aquí contamos algo de nosotros mismos.
2.1. David Moreno confesó que pertenece a alguna generación del 92 (qué bueno que no resultó de la
generación del 98 y que no fue compañero de banca de Pío Baroja y Unamuno).
2.2. De Pensativa sabemos que cuenta con una oficina, que no va a ella los domingos y que tiene una mamá desnaturalizada y sin entrañas que ese día de la semana la tortura enviándole las Navegaciones.
2.3. Diana empieza por revelarnos que es una bloguera veterana y una curtida exploradora de la red, luego nos hizo partícipes de sus “inhibiciones y fobias sociales” y luego se lanza a confesar padecimientos mucho más severos: infección estomacal y crisis molar simultáneas.
2.4. Luego, sabemos que la Locombiana anduvo paseando por el blog de Hilda; que, tal vez sin ninguna relación causa-efecto con el dato anterior, perdió toda la información de su disco duro y, por añadidura, que tiene el virus de la narrativa (“varios posibles relatos que ya jamás verán la luz de una tinta impresa”).
2.5. Hilda, por su parte, ya enseñó un par de cobres: que es bloguera asumida y de que da clases en una prepa.
2.6. Pietro, mi querido tocayo, de plano se balconeó como primo del que escribe, el cual aprovecha la pasadita para anunciar al respetable y al susodicho la enorme alegría que me causa el encuentro, así sea en esta virtualidad.
2.7. Y ya hasta me da pudor hacer el recuento de las intimidades (mentales, horarias y demás) que he vertido aquí.

3. Consuelos
3.1. Locombiana: Toda pérdida es una purificación. La poda propicia crecimiento. Después de la mortandad de una guerra siempre viene una explosión demográfica (esto último es espantoso y dudo que pueda ser un consuelo para nadie).
3.2. Diana: Nunca he leído ni escuchado las expresiones “infección estomacal” “muela del juicio”, asociadas a ésta otra, “padecimiento terminal”.

* * *

Había escrito, en un apartado 3.3, y como un consuelo posible para las cavilaciones nocturnas de Hilda, “a los idiotas no les da insomnio”, pero entonces me quedé dormido. No, ya en serio, y retomando el más reciente comentario de la susodicha y el de mi primus illinoiensis, encuentro dos actitudes posibles tras el bloguero y su público: inteligente, la primera, cuando se establece una especie de juego de las escondidas. Las reglas son simples: yo me escondo, tú me descubres. Cualquiera que haya realizado un análisis de texto sabrá a qué me refiero. Cualquiera que haya construido un objeto textual digno de ser analizado (esos son más escasos) sabrá a qué me refiero. A fin de cuentas, un texto es un programa o, si lo prefieren, el trazo de un laberinto, por el cual, sabemos de antemano, transitará un ratón en busca del queso. Un texto es un montaje de acontecimientos (emociones, percepciones, sensaciones, reflexiones) que habrán de ocurrir en la cabeza del lector conforme éste vaya avanzando por el laberinto, buscando un queso que a lo mejor ni existe, que tal vez sea como la “
búsqueda de la verdadera cebolla” que refiere Sabines. Una consideración fundamental: el juego de las escondidas consiste en esconderse, no en desaparecer; un escondido ha de ser encontrable para que el juego pueda establecerse; un desaparecido, en cambio, no es un juego, sino materia de trabajo de las organizaciones de derechos humanos.

Segunda posibilidad: así como otros animales marcan su territorio, los humanos, además de hacer otro tanto con nuestro espacio, vivimos tiranizados por la pulsión de dejar nuestra marca en el tiempo. En el fondo, no hay ninguna diferencia entre quien que tasajea la corteza de un árbol para escribir ahí su nombre y quien se hace inscribir en escritura lapidaria en un monumento público. Una variante de este afán de trascendencia, visibilidad y notoriedad que parece estar interconstruido en nuestra sopa de hormonas y neuronas es el síndrome de la cámara (las actitudes protagónicas, “un saludo a mi tía”, etc.) o el irresistible sentido de posesión que se apodera de nosotros cuando nos cae un micrófono en las garras (o un teclado: ya córtale, Pedro Miguel). En esos casos, el segundo jugador no tiene juego intelectual posible; es un mero curioso, como los que se juntan a contemplar un accidente automovilístico, los lectorados de revistas de chismes de la farándula o los bienaventurados que sucumben ante los encantos del ojo de una cerradura. Mentira: por las cerraduras modernas no se puede ver una chingada.

Domingo, una y cuarto de la mañana, y con desasosiego.

Thursday, September 08, 2005

Diana está aquí. O algo así, sobreviviendo a una infección estomacal, y perdiendo el juicio con la mentada muela del ídem.

Pedro, me has ganado la mención sobre los blogs que no son personales. Aunque no sé si existan tal cosa como un blog impersonal... ¿no son, finalmente, reflejo de su creador, de una forma u otra?

Estoy por invitar a estos lares a una chica que acaba de terminar su tesis sobre los blogs, ¿qué les parece?
Un blog es un registro. Un registro toma el formato de una bitácora. Una bitácora es un diario de campo (o de mar, si atendemos a los inventores náuticos del género). El diario de campo es el equivalente textual de esa condición que denominamos “en tiempo real” y que impide o acota la máscara o el vestido porque suprime el margen temporal, con todas sus mediaciones, entre quien escribe y quien lee. Así, las intenciones del primer sujeto quedan mucho más expuestas que en una novela, un informe presidencial o, para ir a los extremos, el célebre Sonnet en yx (168 sílabas, como cualquier soneto francés reglamentario) en cuya manufactura Mallarmé invirtió una buena cantidad de meses: vistiéndolo, escondiéndolo y escondiéndose detrás de frases que de tan inexpugnables se vuelven desoladoramente hermosas.

Intento de respuesta al “¿quién?” que se pregunta Hilda: el desparpajado diarista (o bloguero, o globero), a diferencia del poeta de la mecedora, realiza sus ejercicios de exhibición (esto es, desvestido de maduraciones y correcciones, desvestido de tiempos) ante quien llamaré el forense. Vuelvo al sentido del primer texto que puse aquí: el encueramiento radical necesita a alguien interesado en autopsias o, mejor, en vivisecciones. Ambos, cada uno en una punta del cable, realizan ejercicios de construcción imaginaria: en el blog no te expones a una persona específica, sino a la idea que te haces de tu fisgón. Este, por su parte, no está viendo la merita realidá (esa, ni con webcams), sino saboreando el rastro de una personalidad que, por extremadamente honesta (o impúdica) que sea, por mucho que renuncie a filtros y mediaciones, no puede quitar de en medio la imaginación constructiva de su(s) forense(s).

A riesgo de volverme loco, como el obispo Berkeley, postularé que todo es, en el fondo, una doble ficción narcisista: la del impúdico que quiere darle trascendencia a la menor de sus tonterías (como ésta) por el simple procedimiento de conseguir que alguien la lea, y la de quien hace gala de tal potencia de interpretación que cree descubrir, por los gustos, estilos y preferencias de su objeto de observación, a un ser humano real.

Todo lo anterior es, por supuesto, mentira, porque se refiere única y exclusivamente a una variante del blog: la personal. Pero hay que tomar en cuenta que unos blogs adelante de éste hay otro que promueve acciones contra el cáncer de mama, y en el cual la exhibición de ese padecimiento en una persona específica es un medio , y no un fin en sí.

Antier se me escapó el comentario de Axolotzin –y vaya que se puso nombre de cosa escurridiza--, pero esa participación me pone a dos pasos de descubrir el hipotético propósito de un blog de descubrir(se). En efecto, Axolotzin, aquí empiezo a hallar significativos paralelismos entre la respiración que impone este medio y la presentación de la columna. Tienes, por ello, todo el derecho a imaginar que en realidad yo ya era un bloguero fogueado cuando empecé a publicar los resultados de mis navegaciones, y que hago trampa y trastoco la secuencia de los acontecimientos. Señalo, en mi descargo, una diferencia mucho más importante, entre una aventura y otra, que “el modo de establecer los enlaces que en la columna de La Jornada los pone Pedro Miguel bajo cada uno de los párrafos del tema”: las Navegaciones tienen, a diferencia de esto, una dirección específica, es decir, cuando me siento a escribirlas, sé de antemano a dónde quiero llegar. Aquí, en cambio, no tengo la menor idea y en cada texto que subo voy dejando que el teclado (¿autoescritura?) me diga por dónde. El problema es que no me dice a dónde. Allá son esfuerzos por ordenar (ideas, datos duros, emociones, pendejadas), y aquí, intentos por invocar al desorden. Otra distinción importante que se me viene a la cabeza, ahora que escribo “pendejadas”, es que allá pongo mucho cuidado en las palabras que empleo (no importa que se trate de términos altisonantes, culteranos o inusuales); aquí, en cambio, voy como “me sale”, porque esa fue la manda que me impuse.
Han transcurrido los primeros 30 minutos del jueves. Hasta ahora no he tenido tiempo de familiarizarme con la “máquina” (mover cosas de lugar, subir gráficos, cambiar todo a una tipografía color violeta, qué sé yo) y en un par de ocasiones ya metí las patas por apachurrar botones que no sé para qué sirven. Y por cierto, ¿dónde está Diana, que es la que nos embarcó a todos en esto?

Wednesday, September 07, 2005

Autoescritura

¿Y cómo hacemos para convencer a un blog de que practique la autoescritura y se describa-descubra a sí mismo? Supongo que eso requiere de cantidades ingentes de inteligencia artificial. La verdad es que ahora (2:30 de la madrugada del miércoles, y después de escribir como 25 cuartillas de temas varios) lo que abunda en mí es la estupidez natural. Pero no quería dejar que este pizarrón acumulara polvo. Hasta mañana, blog.

Monday, September 05, 2005

Veo, veo... ¿qué veo?

Veo un México con hambre de justicia... No, no va por ahí: no soy la reencarnación de Colosio. Veo, para decirlo rápido, un desmadre: en cosa de 48 horas tengo observaciones a lo dicho por Diana, Mickey, JR, David Moreno, La Locombiana, Pensativa y Hilda.

Antes que nada, déjenme decirles que si hablé de “streep-tease” (gracias, Mickey, por “encueramiento”, gracias, Locombiana, por “carne de diván”; por ahora me quedo con la primera expresión, porque la segunda quiere decir eso, pero también otras cosas), fue porque lo primero que me evocó un blog fue la disposición del (los) protagonista(s) a abrir una ventana en una parte de su vida (la parte que sea, no sólo lo que antes se llamaba “partes nobles”), ventana que puede ser textual, gráfica, con audio y video, con rascahuele... Mucha gente cuenta en un blog asuntos que no contaría en otros sitios, es decir: se confiesa. Pero no bien había apagado la computadora tras enviar mi comentario anterior cuando ya estaba reconociendo ante mí mismo que si bien un blog puede ser un confesionario, no es requisito que lo sea. Hay blogs para muchas más cosas que para contar intimidades de cualquier grado. Como me (se) (nos) impus(e)(0)imos la regla de no borrar, ahí quedó mi tontería, que suscitó, por cierto, algunas réplicas. Voy a ellas, aunque en lo sucesivo no vengan al caso, habida cuenta que éste es un blog sobre blogs en general y no (particularmente) sobre encueramientos, “streep-teases” o confesiones.

Mickey dice, con razón, que el espacio bloguero es generoso. Agrega, equivocadamente, a mi juicio, que para el encueramiento “no se necesita saber gran cosa”. No es lo mismo, Mickey, desnudarte ante el urólogo (ya usé el término ‘ginecólogo’ y hay que balancear, para ser políticamente correctos) que desnudarte en un escenario o sobre una mesa rodeada de perros(as) calientes. Una diferencia análoga es la que existe entre el acto de empedarte, decir sandeces y llorar para sobrellevar un mal de amores, y la acción de escribir un poema. En los primeros casos (urólogo, peda) la desnudez o la confesión carecen de una intencionalidad trascendente. En los segundos (espectáculo, poema) son parte de una construcción dirigida a un propósito estético, independientemente de que su resultado sea (aunque chance y hasta no) abominable.

Gracias, Pensativa, por dar seguimiento a nuestras (no utilizo el plural de la primera persona con intenciones mayestáticas ni, lo que es lo mismo, por mamón, sino porque realmente creo que son un ejercicio colectivo) Navegaciones, y gracias por aportarnos una expresión precisa y contundente para describir el arranque de este proyecto: “sabe qué”. En una de esas, Diana, habría que adoptar esas dos palabras como lema oficial de este experimento.

Esto último me lleva a darles un tiro de gracia a las reservas de David Moreno, al menos en lo que a mi participación concierne: puedes estar seguro, David, que yo no estoy aquí porque sepa algo sino por lo contrario: porque no lo sé. Bendita sea la ignorancia, siempre y cuando no se le viva como una condición de clóset (es que si uno oculta su propia ignorancia, termina construyéndose una fachada rimada: arrogancia).

Hilda aporta una palabra que se me antoja clave, aunque no sepa (yo) bien a bien lo que significa: autoescritura. La emplean los satánicos programadores de Word para describir no sé qué función de su mamotreto, pero a mí me concuerda con la “escritura automática” de los surrealistas. ¿Echarías un poco de luz, Hilda, en el pozo negro de mi ignorancia? Y también aporta una paradoja de estos medios (y de todo acto de exhibicionismo, tendencia que es mucho más vieja que Internet): el “autodescubrimiento” que pasa, necesariamente, por la presencia (virtual, furtiva, presencia un poco ausente, a decir verdad) de “los otros”, los que andan por ahí fisgoneando. ¿Se imaginan a una persona acostada en un diván de sicoanalista (“carne de diván”, ahora sí, Locombiana) expresando en voz alta su asociación libre de ideas, en medio del Estadio Azteca lleno de gente? Primera observación: necesitaría un micrófono.

Justo así me veo, gente, en este proyecto. La única diferencia es que en el diván hablo, como todo mundo, de mis emociones, y frente a este teclado trato más bien de darle rienda suelta a mis nociones.

Y, por cierto, gracias por estar aquí, bola de morbosos y morbosas (dale con los homenajes a Fox), gracias por poblar este espacio.


P.D.- He optado por componer en Word y luego copypastear en la cajita del Blogger porque, si de por sí soy bastante incoherente, imagínense si escribo al chile. Viéndolo bien, es una confesión gorda: equivale a admitir que mi cuerpo desnudo me da un poco de pena y que recurro a trapitos semitransparentes (veladuras, filtros, correcciones, margen de tiempo, relectura) para ocultarlo de manera parcial. Ah, y es lunes por la tarde. Y llueve.

Sunday, September 04, 2005

Vamos perdiendo la inocencia

A diferencia de Pedro, yo no he llegado pura al altar de blogspot. No hay inocencia en mí, en cuanto a esto del baile exótico en la red. Yo ando por otros lugares comunes/comunas de la red, como Livejournal, Fotolog o el famosísimo MySpace. Eso sí, en Blogspot jamás había estado.

Me da gusto encontrarme con que ya tenemos gente participando por aquí. Ahora sí, no sólo Pedro ha dejado de ser virgen en estos lares, sino que el blog mismo ha sido declarado "cancha oficial". Gracias a Mickey, Jr y David Moreno por ser los primeros en compartir con nosotros el gozo de ser bloguero.

Mickey, compartimos la ignorancia sobre el blog. Precisamente, este es un intento por descubrir cómo están funcionando las cosas por acá.

Jr, efectivamente, el encueramiento que pretendemos realizar es el del alma. Si lo lograremos o no, está por verse, lo cual me parece emocionante desde ya.

David, tu comentario me ha puesto ha pensar que probablemente, me he equivocado al titular este blog. Más que pretender hablar sobre los blogs, estamos en una labor de descubrimiento y experimentación. En todo caso, los que tendrán que hablar sobre el tema serán los blogueros mismos. No nos consideramos, en absoluto, autoridades sobre la cuestión. Al contrario, estamos aquí para aprender, sobre nosotros y sobre los demás. Así las cosas, he cambiado ya el título blog sobre blogs por blog descubriendo el blog.

He prometido explicar un poco más de dónde ha salido este proyecto, y no pienso faltar a mi palabra. Soy estudiante de Comunicación Social en la UAM-X, y realizo mi servicio social para una proyecto llamado Clon, un ciberzine de arte y cultura creado en colaboración entre académicos y estudiantes de la Universidad. Resulta que el número que estamos preparando es sobre resistencia cultural, y entre los temas a tratar está el blog. Motivada por la lectura regular de Navegaciones, pensé que tal vez su autor podría echarnos la mano escribiendo un artículo al respecto. Entonces fue que contacté a Pedro, y después de reflexionarlo un rato, -estimulados por el tristemente famoso café de Sanborns- decidimos embarcarnos en esta aventura que tienen en sus pantallas ahora mismo.

No sabemos bien a bien a dónde vamos a llegar, pero creo que eso es, precisamente, lo que le da sabor a este experimento.

Por lo pronto, debo confesar que si bien no soy totalmente novata en este asunto, sí está resultando un poco difícil para mí la actualización de un blog que sé que puede tener más público que el acostumbrado en otros lados. ¡Bah! ¿Qué más da? De una forma u otra tengo que irme deshaciendo de mis inhibiciones y fobias sociales. ¿O no?

Niveles de un streep-tease
Te, les, parecerá lógico que quien tiene más derecho a ponerse nervioso por la presencia de Pedro Miguel en este blog es el propio Pedro Miguel, no sólo porque sea primerizo (bueno, está bien, lo escribo: virgen) en estas lides sino porque nunca son más fuertes las mariposas en el estómago que cuando uno está a punto de encontrarse consigo mismo.Ahora paso a complementar, distorsionar y adulterar los propósitos escritos-dichos arriba por Diana.Hay muchos grados posibles, en un blog, para ejercer el exhibicionismo; es una cuestión de "capas". La menos arriesgada consiste en incubar un rollo en la intimidad del Word, incluso desconectar de la computadora el cable telefónico o de red para reforzar el sentido de privacidad, y construir a la criatura y aliñarla con ternura y cuidado, dejarla reposar, calcular una y otra vez sus consecuencias para luego incrustarla en la pizarra pública. La alternativa radical es emplear la cajita de diálogo del Blogger, vomitar allí lo que corresponda, aguantar la respiración, cerrar los ojos y oprimir -en lo virtual- el botón de "Acceder y enviar", y a la chingada. Ahora opto por lo segundo.Se me vienen a la mente, con esto, los diferentes grados posibles del arte (o del desastre) del streep-tease, desde la preservación (streep-tease del nivel de los años cincuenta del siglo pasado) de la ropa interior de quien protagoniza, hasta las actitudes corporales tan abiertas que auspician exploraciones ginecológicas. Una vez se me ocurrió que el grado máximo de un acto de exhibición --ya me aburrí de usar la expresión streep-tease; ¿alguien me haría la caridad de proponer un sinónimo o parónimo?-- sería subir al escenario o a la "table" con un juego completo de radiografías. Y, por cierto, después de enseñar los huesos, ¿qué sigue?Tú, ustedes, yo, nosotros, tendremos que ir definiendo, para empezar, el nivel de esto. En lo personal, empiezo por apostar fuerte: confieso que, cuando Diana me pidió un artículo sobre los blogs oculté mi total ignorancia del tema, urdí una manera de descubrirlo-inventarlo-construirlo y es esa curio(perver)sidad la que me tiene aquí, escribiendo en la cajita de diálogo, una mañana dominguera, después del primer café y antes del primer baño, habitando aún mi camiseta de dormir agujereada, y creo que ya fue mucho para ser éste mi primer clavado en las aguas blogueras.

Posdata
Ayer subí esto como comentario a lo de Diana y escribí, equivocada y venturosamente, “mañana dominguera”, aunque fuera sábado. Hoy, domingo, lo reubico donde creo que debe ir.

Friday, September 02, 2005

3...2...1

Así es, aquí estamos.

Si bien éste es el primer post de esta aventura-experimento a dos mentes y cuatro manos, la cosa no empieza aquí. Empieza en... demonios, qué dificil es escribir esto. He escrito y borrado esto al menos 5 veces, pero en este momento se detiene la edición, he dicho. El punto de este blog es ser honesto y mostrar el proceso al mundo, así que eso debo hacer. ¿El proceso de qué, se preguntaran mis probablemente escasos lectores? El proceso de creación, construcción, y mutación de un blog en un medio de resistencia cultural. ¡Ah, esperen! No me crean mucho, que aún no sé si lo anterior realmente sucede o no. En realidad estamos aquí para descubrirlo, ustedes y nosotros.

La verdad es que no estamos seguros de lo que va a suceder, pero estamos ansiosos por descubrirlo. Más tarde podré aclarar el asunto, por lo pronto es todo lo que puedo escribir.

Usé muchas veces la palabra estamos. ¡Aich! Escribir sabiendo que alguien como Pedro Miguel está por acá pone nervioso a cualquiera. Qué difícil es no regresar a corregir lo escrito, de verdad. ¿Estaré traicionando el espíritu blogger? ¿Soy una malviajada y debo relajarme?

En fin... el caso es que, en efecto, aquí estamos.

Pedro, mañana elaboro más sobre la descripción del proyecto, subo los links y hago nuestro perfil. Hoy la tiranía del "dial-up" y mi fabuloso proveedor de internet, Prodigy, no me dejan hacer más.